| ||||
A juzgar por la presencia virtual de Silvio Rodríguez en la red, a este cantautor le adoran cientos de cibernautas en el mundo. No tiene página oficial y, sin embargo, se pueden encontrar sólo en lengua española más de 50 sitios, algunos de ellos enlazados (...) se llaman a sí mismos la Tropa Cósmica. Es posible que en Descartes haya algún cabo suelto, pero lo cierto es que este disco puede servir como catálogo de las inquietudes de Silvio Rodríguez, ejemplo de poeta comprometido (...). Pasan los años, los de la Nueva Trova "ya no somos tan nuevos", que dice Silvio, pero él continúa con sus fidelidades: "siempre me ha parecido más interesante lo imposible que lo posible"; "continúo apostando por Cuba, por la utopía, el socialismo y Fidel"; La música, dijo, le sale jugando, y toca la guitarra cuando se aburre; después viene lo más arduo, el texto. A veces hasta más de seis letras para una misma música, y a pesar de semejante profusión no queda siempre satisfecho. Es esta la razón por la que atesora incontables canciones en el cajón de la memoria. Una exposición musical cargada de poesía, de lírica, enfrentada a la sobriedad de una presencia instrumental suficiente, pero sin grandes alardes, como corresponde a la concepción intimista que este músico y compositor de la Nueva Trova Cubana mantiene desde el principio de los tiempos. Las cosas de Silvio, que son prologadas en los créditos del disco por Ernesto Sábato, dan esa seguridad de que la música que encierra el disco y las letras, y la manera de cantar, van a provocar un sentimiento pleno, pues sentimientos son los mimbres con los que están hechos. He ahí el gran peso que tuvo, y gracias a trabajos como Descartes, tiene aún la Nueva Trova Cubana. Descartes es, como casi toda la obra de Silvio, lírico y emocionante. Y, al igual que la trilogía familiar, conscientemente desnudo y de sonoridad acústica. El autor se vale apenas sólo del requiebro de su voz aguda, del acompañamiento de su guitarra (...) y de su acertado verbo. Sus letras siempre han ido unidas a la poesía - aunque él se considere un simple trovador - y sus discos, a su carácter curioso y tímido a la vez. Silvio Rodríguez ha sido uno de los máximos impulsores de la música cubana y uno de los pioneros de la Nueva Trova. Lleva treinta años componiendo y su creatividad no se ha resentido, como tampoco su compromiso, que no le resta independencia. Silvio sigue siendo el mismo de entonces, con esa permanente honestidad que nunca pasará de moda y manteniéndose consecuente con el momento en que vive. Este Descartes reúne canciones compuestas hace tiempo y que el autor ha recuperado y "ha colocado en su sitio". Temas que se quedaron fuera de la última trilogía discográfica del intérprete. A pesar del título, hay grandes momentos en este elepé que no deberían faltar en la colección de sus adeptos. Sin duda este disco tiene un punto de dramaturgia, de coherencia literaria y musical, además de la cubanía y poesía habitual en Silvio Rodríguez. Para oír, escuchar y sentir. Silvio Rodríguez pertenece a esa raza de hombres que, en palabras de Camus, superan los obstáculos gracias al verbo y la rebeldía. Ahora, una vez más, Silvio lanza la proposición de partir en busca de un sueño, hermoso y rebelde. Silvio se considera un hijo de su tiempo y un continuador de la trova cubana, de músicos como Repilado (Compay Segundo), viene de esa tradición aunque suene distinto. Silvio Rodríguez ha recopilado temas antiguos que no han sido recogidos en ningún otro disco, con la intención de cerrar un período y dar comienzo a otro. Silvio Rodríguez bebe de las fuentes culturales de siempre a la hora de crear su música (...) y añade que el son "es la música que mejor identifica la esencia de lo cubano. Sencillo y discreto, Silvio Rodríguez presentó en España su nuevo trabajo musical, Descartes, un álbum en el que retoma las palabras que, como afirma Sábato en un texto escrito para el disco, "se escriben con mayúscula". En Descartes el cantante habla de "independencia y dignidad", por lo que Ernesto Sábato explica que "uno de los atributos esenciales de Silvio Rodríguez es, precisamente, su solidaridad en la lucha y en la belleza". (...) es uno de los mejores discos de canción de autor de los últimos años. | ||||