| ||||
Silvio Rodríguez ¿poeta?, ¿músico?, ¿revolucionario? Ante todo era un hombre que ama la vida, y debido a ello lucha contra todo lo que intenta emborronarla. Pero sin duda una de las características de Silvio, que escasea (o se esconde) en unos y otros lugares, es la de poder hablar de algo de algo sucio tiñéndolo de flores, poder hablar del amor sin decir yo la quería, poder hablar de la guerra sin tener que nombrar un arma; eso, amigos, es poesía. Bueno, pues este poeta nace allá por el 46 en San Antonio de los baños (Cuba) donde crece y se desarrolla como hombre. Silvio participa en campañas de alfabetización, tan necesarias y escasas en aquellos páramos; así como en trabajos voluntarios, o fusil en mano luchando por la revolución. Fue fundador junto con Pablo Milanés, Vicente Feliú o Amauri Perez de la llamada Nueva Trova Cubana, que supuso un giro de la música en Cuba, ya que propusieron unos renovados estilos trovadorescos. Después de ser prohibidos sus dos primeros trabajos, "Días y flores" y "Santiago de Chile", Silvio edita el álbum "Te doy una canción", que era una recopilación de los dos últimos, y que se editó en 1994. Posteriormente graba varios discos, de los que se puede destacar, "Oh, melancolía" (1988), "Silvio, En Chile" (1990), concierto que presenciaron 80.000 personas aproximadamente, o los tres volumenes del "Tríptico". También grabó algún disco en participación con otros cantautores como son "Colección Vol.1" (junto con Pablo Milanéºs) o "Mano a Mano" (1994) (junto con Luis Eduardo Aute). Su último disco, editado en España en 1998, "Descartes", puede suponer un giro en su trayectoría musical, ya que se aprecian, desde mi punto de vista menos canciones "políticas". En estos últimos años he aprendido a escuchar y entender a Silvio, y como consecuencia, he podido entender mejor la vida, el hombre, su historia. Javik | ||||